El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha actualizado las perspectivas climáticas para el trimestre febrero-marzo-abril de 2026, consolidando un escenario dominado por la neutralidad del Océano Pacífico. Este fenómeno indica un otoño de contrastes extremos, con temperaturas persistente en zonas calientes y patrones de lluvias que agravarán la sequía en áreas críticas. La nueva actualización enfatiza la importancia de la neutralidad del Océano Pacífico como factor clave en la transición estacional.
Según el análisis del SMN, el trimestre próximo presentará una mezcla de condiciones climáticas que varían significativamente entre regiones. En el norte del país, se espera un aumento en las precipitaciones superiores al promedio, mientras que en el centro y partes de la zona núcleo, se pronostican temperaturas más altas que en los últimos años. Este patrón refleja la influencia de la variabilidad climática en la distribución de las lluvias y el calor.
El fenómeno ENOS (El Niño-Olvido-Ninguno) se mantiene en un estado neutral, lo que significa que no hay una tendencia hacia un evento extremo como el El Niño o la El Niño-Olvido. Esta neutralidad, aunque no es un evento extremo, tiene consecuencias significativas en la distribución de las precipitaciones y las temperaturas. En zonas como la Pampa, se espera un aumento en las lluvias, mientras que en otras áreas, como la zona núcleo, se prevé un aumento en la sequía.
Para las zonas agropecuarias, el pronóstico indica un riesgo elevado de sequías en algunas regiones, especialmente en la región pampeana. El aumento en las temperaturas y la reducción en las precipitaciones pueden afectar negativamente la producción agrícola, ya que el cultivo de cereales y otros productos dependen de un equilibrio adecuado de agua y calor.
El SMN advierte que, a pesar de la neutralidad del Océano Pacífico, la variabilidad en los patrones climáticos puede generar condiciones extremas. Esto es particularmente relevante para las actividades agrícolas, donde la falta de lluvias puede impactar directamente en la cosecha y en la calidad del suelo. En la región pampeana, el clima se prevé más frío en comparación con el ciclo estacional previo, lo que podría aumentar la probabilidad de sequías.
Los agricultores y profesionales del sector deben prepararse para posibles variaciones en las condiciones climáticas, especialmente en áreas donde se espera un aumento en las temperaturas y una reducción en las precipitaciones. La falta de lluvias en ciertas regiones puede afectar la producción de cultivos clave para el país, como el maíz, el trigo y otros cereales.
El SMN recomienda a los agricultores y a las autoridades locales que monitoreen constantemente las condiciones climáticas y ajusten sus prácticas agrícolas según las nuevas tendencias. La neutralidad del Océano Pacífico, aunque no implica un evento extremo, puede generar variaciones en las precipitaciones y en las temper