En un contexto de creciente fragilidad en el sistema eléctrico nacional, los cortes de servicio recientes en las subestaciones de Edesur y Edenor han puesto de manifiesto una crítica situación en la infraestructura eléctrica de la zona metropolitana bonaerense. Este evento, ocurrido el 31 de diciembre y el 16 de enero, ha afectado a más de 1.2 millones de usuarios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), generando preocupación sobre la capacidad del sistema para enfrentar las demandas de consumo en momentos de mayor pico. Según datos preliminares, el corte en Edesur, que impactó a cerca de un millón de usuarios, se originó en una subestación ubicada en Bosques, mientras que Edenor, en Morón, sufrió un corte en su subestación más importante. Ambos casos resaltan la necesidad de inversiones estratégicas en las infraestructuras clave del entramado eléctrico nacional.
El sistema eléctrico en crisis: una falla en las subestaciones
Las subestaciones eléctricas son componentes esenciales del sistema de distribución, responsables de regularizar la tensión, convertir y distribuir la energía. Su correcto funcionamiento es fundamental para evitar cortes y garantizar el suministro continuo. Sin embargo, en el AMBA, varios sistemas operan con una capacidad de diseño ya excedida, lo que genera una serie de riesgos. Según el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), más de 30% de las subestaciones en el país presentan fallas críticas por falta de mantenimiento y de inversión. En el caso específico del AMBA, el problema se agrava debido a la alta demanda de energía en verano, cuando el consumo aumenta significativamente. El informe de Deuco, organización que defiende los derechos de los usuarios, señala que cuando una subestación opera por encima de su capacidad, se generan riesgos de fallos y cortes de servicio.
El impacto económico y social de la crisis
El aumento del 21% en el precio mayorista de la energía eléctrica, oficializado por la Resolución 22/2025, ha generado preocupaciones en hogares que no reciben subsidios. Este ajuste, que afecta a más del 40% de los usuarios, representa un impacto directo en la economía familiar. Según el análisis de Fernando Krakowiak en econojournal, el ajuste se explica por una corrección del delay electoral y la actualización del tipo de cambio de referencia. Los usuarios que reciben subsidios no sentirán el impacto en el corto plazo debido a una bonificación excepcional, pero los demás enfrentan aumentos superiores al 10% en sus facturas.
¿Qué implica la crisis en las subestaciones para el futuro?
La crisis en las subestaciones de Edesur y Edenor no es un evento aislado, sino una señal de alerta sobre la necesidad de una reorganización integral del sistema eléctrico. Los expertos señalan que el problema se debe principalmente a la falta de inversiones en infraestructura y un modelo de gestión que no ha evolucionado adecuadamente para las demandas actuales. El ENRE advierte que si no se actúa pronto, el sistema eléctrico podría enfrentar un colapso masivo en la próxima temporada de verano.