El Padre Pedro Opeka, reconocido misionero y candidato al Premio Nobel de la Paz, visitó Santiago del Estero, dejando una huella imborrable en la comunidad. Su mensaje resonó con fuerza, especialmente entre los jóvenes, quienes, según Opeka, están "cansados de promesas" y exigen "acción inmediata".
El encuentro, que tuvo lugar en el Colegio San José, congregó a cientos de personas ansiosas por escuchar el testimonio de este hombre dedicado a transformar vidas en Madagascar a través del proyecto Akamasoa. La visita del Padre Opeka generó una gran expectativa, evidenciada en el cálido recibimiento que le brindó la comunidad santiagueña.
Un Misionero Sorprendido por la Calidez Santiagueña
En diálogo con medios locales, el Padre Opeka expresó su sorpresa y gratitud por el cariño recibido: "Yo no imaginaba que en Santiago del Estero sean tan amables, tan alegres". Su cercanía y disposición para conversar y saludar a cada persona que se acercaba demostraron su genuina vocación de servicio.
El Significado de Misionar Según Opeka
Consultado sobre el significado de misionar, Opeka compartió: "Misionar es traer la buena nueva, el amor, la fraternidad". Su vida es un ejemplo de cómo llevar este mensaje a la práctica, construyendo hogares, escuelas y talleres para brindar dignidad a quienes más lo necesitan.
La visita del Padre Opeka a Santiago del Estero no solo fue un encuentro emotivo, sino también un llamado a la acción. Su mensaje de esperanza y su compromiso con los más vulnerables inspiran a seguir su ejemplo y a trabajar por un mundo más justo y solidario.
La experiencia del Padre Opeka en Madagascar, donde ha logrado construir una comunidad próspera a partir de la nada, demuestra que el cambio es posible cuando hay voluntad y compromiso. Su visita a Santiago del Estero es un recordatorio de que todos podemos ser agentes de cambio en nuestro propio entorno.
- Acción inmediata: La demanda de los jóvenes por soluciones concretas.
- Esperanza: El mensaje central del Padre Opeka para la comunidad.
- Solidaridad: El valor fundamental que impulsa la obra del misionero.