El partido de la Primera Nacional disputado el 12 de octubre de 2021 entre Tigre y Mitre de Santiago del Estero, que terminó 3 a 3, ha sido objeto de investigación por sospechas de corrupción arbitral tras la divulgación de chats de WhatsApp que involucran al árbitro Luis Lobo Medina. Según información obtenida por el medio Olé, los mensajes revelaron una posible conexión entre el árbitro y Pablo Toviggino, entonces tesorero de la AFA, y Juan Pablo Beacon, ex presidente del Consejo Federal de la AFA. Estas conversaciones, filtradas y publicadas por el legislador Facundo del Gaiso, han llevado a la presentación de una denuncia penal contra Lobo Medina.
Las dos situaciones más controversiales en el partido destacaron la expulsión de Corda, del equipo de Santiago del Estero, a los 27 minutos del primer tiempo, y el penal sancionado por Lobo Medina en la fase final, que fue ampliamente discutido por los aficionados. Estas decisiones, en conjunto con los mensajes revelados, han generado un escenario donde se sospecha que el árbitro pudo haber sido influenciado por pagos o acuerdos previos con miembros de la AFA.
El caso ha generado una respuesta significativa en el ámbito deportivo y político. El legislador Facundo del Gaiso anunció que presentará una denuncia penal el mismo viernes, lo que refleja la gravedad con la que se están tomando las investigaciones. En el contexto del ascenso a la primera división, este tipo de prácticas han sido consideradas un riesgo para la integridad del fútbol argentino, ya que afectan la confianza en el sistema de arbitraje y en las instituciones deportivas.
La AFA ha mantenido una postura de negación en relación con estas acusaciones, pero la divulgación de los chats ha creado un escenario donde la transparencia y la responsabilidad en el ámbito deportivo están bajo scrutiny. Los implicados, como Lobo Medina, Toviggino y Beacon, enfrentan una presión creciente para explicar cómo se relacionaron con el resultado final de este partido, especialmente en el contexto de la corrupción que se ha vuelto un tema central en las últimas investigaciones en el fútbol argentino.
El caso ha sido analizado por expertos en corrupción en el deporte, quienes destacan que los casos de corrupción arbitral en el fútbol no son nuevos, pero que la exposición de chats en tiempo real ha acelerado las investigaciones. En particular, este caso ha generado una atención especial en la región de Santa Fe, donde se ha relacionado con otros casos similares en el ámbito deportivo.