El reloj marcaba las primeras horas de la tarde de este miércoles cuando el barrio San José Obrero en la ciudad de Cosquín se transformó en el epicentro de una pesadilla que hoy mantiene en vilo a todo el país. Esmeralda Marisa Pereyra López, una pequeña de apenas dos años, desapareció de la vista de su madre en un "segundo" fatal. Desde entonces, el silencio de las Sierras de Córdoba se vio interrumpido por sirenas, alertas y una búsqueda que ya supera las 24 horas. El caso ha generado una respuesta nacional, con el activado de la Alerta Sofía por parte del Ministerio de Seguridad Nacional, una medida que refuerza la hipótesis de un secuestro.
La desaparición de Esmeralda, una niña de dos años que vivía en el barrio San José Obrero en Cosquín, ha desencadenado una operativa intensa en el área. Según fuentes cercanas, la pequeña se perdió mientras caminaba hacia su casa, en un momento en el que su madre estaba en una conversación con un desconocido. El hecho ocurrió minutos después de que el cuerpo de su madre, una mujer de 25 años, fuera identificado por la policía en un lugar aislado de la ciudad. Los familiares afirman que el caso se desarrolló en un momento de extrema tensión, con la niña desapareciendo en menos de un minuto.
El Ministerio de Seguridad Nacional activó la Alerta Sofía, una medida que permite a las fuerzas de seguridad desplazar recursos y priorizar áreas de riesgo. Este procedimiento se concentra en las inmediaciones de la calle Jacinto Piedra, en el barrio San José Obrero, donde la niña habría desaparecido. Los equipos de búsqueda ya están en el área, revisando cada rincón y cada esquina del lugar. En el momento de la desaparición, las autoridades confirmaron que la niña estaba en un área segura, pero a las 12 horas, ya se activó la Alerta Sofía.
El testimonio de la madre, quien ha sido una figura de apoyo en la búsqueda, revela que el hecho ocurrió en un momento de gran confusión. Según su descripción, la niña se perdió mientras caminaba hacia su casa, y en el momento en el que la madre intentó alcanzarla, la niña ya no estaba. Los familiares aseguran que el caso tiene un componente complejo, ya que la niña tenía una rutina diaria que incluía un momento en el que la madre se encontraba con un conocido. El hecho ha generado una respuesta nacional, con un llamado a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa en el área.
El caso ha generado una respuesta nacional, con el activado de la Alerta Sofía por parte del Ministerio de Seguridad Nacional, una medida que refuerza la hipótesis de un secuestro. Los familiares, en un momento de gran tensión, han estado en contacto con las autoridades para dar más detalles sobre lo que ocurrió. La búsqueda ha sido intensa, con equipos de campo que revisan cada esquina y cada lugar potencialmente pel