El pasado martes 10 de marzo de 2026, el departamento Río Chico en la provincia de Tucumán se vio afectado por una intensa crecida del Río Chico, lo que obligó a la evacuación de casi 30 familias en el paraje de El Mollar. Según fuentes de la Comuna de Santa Ana, los vecinos de esta zona, ubicada en las áreas bajas de la región, tuvieron que abandonar sus hogares debido a la acumulación de agua en sus viviendas. La situación se desarrolló en un contexto de alerta por el aumento del nivel del rio, que ha sido un fenómeno recurrente en la zona.
La emergencia ocurrió en el corazón de la tarde, cuando las autoridades locales se dieron cuenta de que el agua había superado los niveles de seguridad en varias viviendas. Los habitantes de El Mollar, un lugar conocido por su cercanía al Río Chico, comenzaron a recibir alertas de riesgo a medida que el agua subía rápidamente hacia las zonas bajas. La Comuna de Santa Ana, responsable de la zona, activó el protocolo de emergencia y organizó un procedimiento de evacuación para garantizar la seguridad de las familias afectadas.
Según información proporcionada por el Instituto Nacional de Emergencias (INE), el evento es parte de un patrón climático que ha caracterizado las últimas semanas en la región. Los especialistas en hidrología destacan que la combinación de precipitaciones intensas y el deshielo de áreas montañosas en el área cercana ha provocado una mayor cantidad de agua en los ríos de la zona. Este fenómeno no es nuevo para el área, ya que el Río Chico ha tenido episodios similares en los últimos años, pero la cantidad de agua acumulada en este caso fue particularmente alta.
El alcalde de Aguilares, Juan Carlos Pérez, destacó en una rueda de prensa que la medida de evacuar a las familias fue necesaria para evitar posibles daños y pérdidas humanas. «La situación es crítica, pero hemos actuado rápidamente para garantizar la seguridad de todos los habitantes», explicó. Además, destacó que la Comuna de Santa Ana está trabajando en la reconstrucción de infraestructuras afectadas y en la prevención de futuros eventos similares.
En respuesta a la situación, el gobierno provincial anunció la apertura de una carpa móvil en la Ruta 38, ubicada a menos de 10 kilómetros de El Mollar, para brindar asistencia a los afectados. La carpa, montada por personal de la Defensa Civil y voluntarios locales, permitirá la distribución de alimentos, medicamentos y otros recursos esenciales. Según el responsable de la operación, se espera que el apoyo sea suficiente para satisfacer las necesidades inmediatas de las familias evacuadas.
El incidente refleja la vulnerabilidad de las comunidades en áreas con elevado riesgo de inundaciones. Los expertos en gestión de desastres indican que la preparación adecuada y la comunicación efectiva son clave para minimizar el impacto de estos eventos. Además, se recomienda a las autoridades locales la