El noreste de Estados Unidos enfrenta un fenómeno meteorológico extremo, marcado por una tormenta de invierno histórica que ha provocado alertas para 59 millones de personas y una prohibición de viajes en la ciudad de Nueva York. Según datos oficiales, el sistema climático que ha impactado a las regiones costeras del Pacífico y el noreste estadounidense desde el viernes por la noche, generando condiciones climáticas excepcionales que han afectado a múltiples estados, incluyendo Massachusetts, Connecticut, Delaware, Nueva Jersey y Rhode Island.
El fenómeno, conocido como el noreaster, es un tipo de tormenta que se caracteriza por tener grandes cantidades de nieve y vientos fuertes, y en este caso, se ha registrado la mayor intensidad en casi una década. Los efectos incluyen caídas de nieve que superan los 20 centímetros en algunas zonas, parcialmente bloqueadas carreteras, y en algunos casos, daños en estructuras debido a la fuerza del viento. En Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani declaró estado de emergencia, lo que refleja la gravedad del evento.
El gobierno federal ha activado planes de emergencia en varios estados, con una importante restricción de viajes en Nueva York, que implica que no se permiten viajes dentro de la ciudad durante las próximas 48 horas. Esto se debe a que las condiciones climáticas extremas pueden causar graves riesgos para la seguridad de las personas y el tráfico. Además, se han cancelado más de 1.000 vuelos en todo el país, lo que ha afectado a millones de ciudadanos y trabajadores.
La tormenta, denominada 'Winter Storm Hernando', ha sido observada como una de las más fuertes en el noreste en la última década. Los expertos meteorológicos indican que la combinación de un sistema de baja presión en el noreste y el transporte de nieve desde el oeste ha creado condiciones climáticas extremas. La precipitación esperada en las próximas 24 horas incluye hasta 15 centímetros de nieve en zonas urbanas y hasta 30 centímetros en áreas rurales.
El impacto en el transporte es uno de los más preocupantes. En estados como Nueva Jersey, se han reportado áreas con acumulaciones de nieve que han bloqueado vías de acceso, y en algunos casos, se han visto árboles y estructuras dañadas por el viento. Los servicios de emergencia en varias ciudades están trabajando para mantener la seguridad de la población, incluyendo la distribución de alimentos y abastecimiento a las áreas más afectadas.
Los ciudadanos en regiones afectadas deben seguir las indicaciones de las autoridades locales, como mantenerse dentro de sus hogares y evitar áreas con condiciones climáticas extremas. Los servicios de emergencia y redes sociales han sido clave para transmitir información en tiempo real, lo que ayuda a minimizar el riesgo de accidentes.
El fenómeno también ha generado debates sobre la preparación para eventos climáticos extremos en las áreas costeras, ya que los sistemas climáticos actuales están