El clima en Santa Fe, en particular en las principales ciudades como Rosario y San Lorenzo, presenta una variabilidad significativa en el estado atmosférico a causa de los efectos del cambio climático. Según las últimas previsiones de los centros meteorológicos, el día 24 de febrero de 2026, se espera una combinación de temperaturas elevadas, precipitaciones intermitentes y una nubosidad moderada en la región. Este fenómeno refleja las tendencias actuales en los patrones climáticos globales, donde los cambios en la distribución de calor y humedad afectan directamente a las áreas urbanas en Argentina.
Los pronósticos de temperatura indican que en Rosario, la temperatura máxima alcanzará 32 grados Celsius, mientras que la mínima oscilará entre 15 y 17 grados. En San Lorenzo, el rango es ligeramente diferente, con una temperatura máxima de 32°C y una mínima de 20°C. Esta diferencia en las temperaturas entre las ciudades de Santa Fe es un ejemplo de cómo la geografía local influye en el clima. La nubosidad promedio para el día está en torno al 31%, lo que sugiere una cierta cantidad de nubes que pueden afectar la visibilidad y la evaporación del agua.
En cuanto a las precipitaciones, el pronóstico indica una probabilidad del 60% de lluvia durante el día en Rosario, con una nubosidad del 31%, mientras que en las zonas más rurales de Santa Fe, como San Lorenzo, la probabilidad se reduce a un 2% y la nubosidad a 6%. Esta desigualdad en la distribución de las precipitaciones es crítica para la planificación de actividades y la gestión de recursos hídricos en la región. Los especialistas en climatología destacan que, en un contexto de cambio climático, es esencial tener un pronóstico preciso y actualizado para evitar problemas como inundaciones o sequías.
El índice de radiación ultravioleta (UV) para el día está en 9, lo que indica una exposición elevada a la radiación solar. Esto es especialmente relevante para las actividades al aire libre, donde la protección adecuada es necesaria para minimizar riesgos de quemaduras. Además, el Centro Climatológico y Meteorológico Sistema de Alerta Temprana (SAT) ha señalado que, aunque la probabilidad de tormentas fuertes ha disminuido, la inestabilidad atmosférica continúa en la región, lo que implica que las condiciones pueden cambiar rápidamente.
Este pronóstico no solo afecta a los habitantes de Santa Fe, sino también a las actividades económicas y sociales de la zona. Por ejemplo, la agricultura en las zonas rurales depende en gran medida de la distribución adecuada de las precipitaciones, mientras que las actividades urbanas en Rosario están más expuestas a las variaciones térmicas y a la nubosidad. Los gobiernos locales y las empresas deben tomar en cuenta estos factores para implementar medidas de prevención y gestión efectiva.
Es importante destacar que, en un contexto global de aumento de las temperaturas globales y la variabilidad climática, el pronóstico de