El colapso del sistema de poder de Jeffrey Epstein en Europa ha revelado un panorama contrastado con respecto a Estados Unidos. Mientras que en Europa se ven consecuencias económicas y políticas para quienes se relacionaron con el sexuofiloso, en Estados Unidos la respuesta ha sido más bien discreta. En una reciente investigación, se destacó que figuras políticas y diplomáticas europeas han sido afectadas por el escándalo relacionado a Epstein. Desde el Reino Unido hasta países como Francia y Alemania, se han registrado casos de personas que han perdido cargos públicos o privados debido a sus conexiones con Epstein.
El caso de Peter Mandelson, antiguo embajador británico en Estados Unidos, es un ejemplo claro. En 2025, fue despedido por su vinculación con Epstein y posteriormente renunció a su membresía en el Partido Laborista. Esto no solo refleja las consecuencias en Europa, sino también la manera en que las autoridades en el continente están abordando el tema. La diferencia es notable: en Europa, las autoridades están investigando y tomando medidas, mientras que en Estados Unidos, el impacto parece ser más mínimo.
Los archivos recientes revelan que los gobiernos europeos están utilizando herramientas legales para buscar respuestas a las conexiones de Epstein. En particular, en Francia y Alemania, se han iniciado investigaciones formales para identificar y tratar con las implicaciones de las actividades de Epstein. Estos pasos son importantes porque, en muchos casos, las conexiones con Epstein se han relacionado con actividades ilegales y riesgos para la seguridad nacional.
La investigación de la prensa internacional ha revelado que en Europa, la respuesta ha sido más ágil. Por ejemplo, en España, se han detectado casos de políticos locales que han sido despidos por sus vinculaciones con Epstein. En el contexto de las relaciones internacionales, este fenómeno muestra que el sistema europeo está más preparado para enfrentar consecuencias legales y políticas.
En Estados Unidos, la situación es diferente. Mientras que hay algunas investigaciones en curso, el impacto en las instituciones públicas y privadas ha sido menos pronunciado. Esto podría deberse a que la justicia estadounidense es más centralizada y menos transparente en la distribución de responsabilidades. En el contexto actual, el gobierno estadounidense ha tomado medidas para controlar las investigaciones, pero las consecuencias no han sido tan claras como en Europa.
Los casos en Europa muestran que la respuesta a las conexiones con Epstein está siendo más estructurada y sistemática. En países como Italia y Holanda, se han creado comités especializados para investigar los casos relacionados a Epstein. Estos comités tienen el objetivo de garantizar que las autoridades no se enfrenten a problemas futuros por las actividades de Epstein.
El análisis de los archivos revela que en Europa, las consecuencias han sido más inmediatas. Por ejemplo, en Bélgica, se ha encontrado que algunos políticos han sido suspendidos por su vinculación con Epstein. En el contexto general, esto indica que el sistema europeo está más preparado para responder a los casos de conexiones con Epstein.
El caso de Peter Mandelson también muestra que el impacto en Europa es más claro que en Estados