El viernes 13 de febrero de 2026 se registró un importante movimiento en las cotizaciones del dólar en el mercado argentino. Los precios para la compra y venta del dólar blue, así como el dólar oficial y los dólares financieros, mostraron una dinámica particular que refleja la complejidad del escenario económico actual. Este análisis explora las últimas variaciones y su impacto en las familias y negocios locales.
Cotizaciones clave del día
En este día, el dólar blue se mantuvo estable en $1.350 por unidad. La compra del dólar blue se realizó a $1.350, mientras que la venta se realizó a $1.360. Este valor representa un incremento leve en comparación con el jueves anterior, donde se registraba en $1.345 para la compra y $1.355 para la venta. El dólar oficial, por su parte, se mantuvo en $1.250 para la compra y $1.260 para la venta, mostrando una estabilidad en el mercado oficial.
Impacto en el día a día
El aumento del dólar blue en $5 en la compra y en $5 en la venta refleja la presión del mercado cambiario. Este movimiento ha generado preocupación en hogares que dependen de este tipo de transacciones. Los usuarios de Mercado Pago y otras plataformas de pago electrónico han comenzado a utilizar alternativas para minimizar estos costos, como la transferencia directa a cuentas bancarias.
Consideraciones económicas
La estabilidad del dólar oficial en $1.250 para la compra y $1.260 para la venta indica una mayor confianza en el sistema cambiario oficial. Sin embargo, el aumento del dólar blue sugiere una presión en el mercado negro, donde los precios de compra y venta se diferencian en un rango de 10 dólares.
¿Qué significa esto para el futuro?
Analizando la tendencia, se espera que el dólar blue mantenga una ligera oscilación entre $1.350 y $1.360 en los próximos días. El dólar oficial seguirá siendo el referente principal para las transacciones oficiales, mientras que el dólar blue seguirá siendo utilizado por quienes necesitan alternativas en el mercado negro. La clave para el futuro del dólar en Argentina reside en la estabilidad del tipo de cambio oficial y la capacidad del gobierno para mantener el mercado cambiario controlado.