El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido alertas amarillas para 11 provincias del país por la presencia de frentes fríos que generan tormentas y lluvias fuertes. Estas condiciones climáticas afectan desde Buenos Aires hasta el norte del país. Según datos del SMN, el fenómeno está relacionado con el avance de un frente frío que se desplaza desde el norte hacia el sur, provocando un incremento en las precipitaciones.
El fenómeno climático en curso representa un desplazamiento típico de los frentes fríos en la región, que a menudo generan condiciones extremas en áreas urbanas y rurales. Los efectos en zonas como la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe son especialmente pronunciados, donde se observan tormentas intensas que pueden generar inundaciones y daños en infraestructuras.
La alerta amarilla, emitida por el SMN, indica que las condiciones climáticas serán adversas en las próximas horas, con lluvias fuertes que pueden superar los 50 milímetros por hora en algunas zonas. Estas lluvias, según el SMN, serán especialmente peligrosas en zonas con terrenos declinados o áreas urbanas con baja infraestructura para el manejo de agua. El SMN recomienda a la población que evite actividades al aire libre y se mantenga en contacto con las alertas oficiales.
El fenómeno también afecta a la producción agrícola, ya que las lluvias intensas pueden causar daños a cultivos en zonas rurales. En el contexto nacional, este evento es parte de un patrón climático más amplio que incluye la interacción entre el frente frío y el sistema de vientos del Atlántico.
Los expertos del SMN destacan que el fenómeno es temporal y no representa un cambio estructural en el clima. Sin embargo, en regiones con infraestructura vulnerable, el impacto puede ser significativo. El SMN advierte sobre la necesidad de preparación ante posibles desbordes de ríos y daños en áreas urbanas.
Además, el avance de este frente frío está relacionado con la dinámica del clima en la región. Los científicos explican que este fenómeno es común en la estación de otoño, pero su intensidad varía según la región. En áreas como la Patagonia, las lluvias pueden ser más moderadas, mientras en zonas costeras las precipitaciones son más intensas.
La alerta amarilla también implica una mayor actividad en las redes de alerta de emergencia, con el SMN realizando seguimientos constantes para prevenir cualquier problema. Los usuarios deben estar atentos a las actualizaciones y seguir las recomendaciones de seguridad emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional.