El domingo 8 de febrero, a partir de las 17:53 horas, se desencadenó un incendio de gran magnitud en una zona rural ubicada al noroeste de Rafaela, a escasos kilómetros de la traza principal de la ruta 67. Este desastre ambiental no solo afectó áreas de cultivo, sino que también puso en alerta a los servicios de emergencia con un despliegue coordinado de múltiples fuerzas. Los sembrados en riesgo, que se encontraban en una zona de difícil acceso, representaron una preocupación crítica para la comunidad local y el gobierno regional. El incendio se desarrolló en un área de alta densidad vegetal, donde la combinación de factores climáticos y condiciones propias del entorno favoreció la propagación del fuego.
El alerta inicial, registrado por un habitante en el campo, fue recibido por el Cuartel Norte de Bomberos, quien rápidamente activó un protocolo de emergencia. El despliegue incluyó más de 150 efectivos procedentes de diversas dependencias, desde el cuerpo de bomberos hasta los equipos especializados en extinción de incendios en zonas rurales. Según fuentes de la Dirección General de Bomberos (DGB), el operativo fue coordinado por personal especializado en zonas rurales y tuvo como objetivo principal la protección de los sembrados en riesgo, que estaban a punto de ser completamente consumidos por el fuego.
El incendio, que se extendió por más de 20 hectáreas, presentó características particulares debido a la presencia de maderas secas, hierbas y otras sustancias combustibles. El operativo incluyó la aplicación de agua a través de cañones, la utilización de helicópteros para la aplicación de agua desde el aire y la colaboración con el Ministerio de Agricultura para evaluar el impacto en la producción agrícola. Los bomberos destacaron la importancia de la colaboración entre múltiples organismos en el manejo de emergencias en zonas rurales, donde la rapidez y la precisión son fundamentales para evitar consecuencias más graves.
El trabajo conjunto entre el cuerpo de bomberos, los voluntarios y los equipos especializados en extinción de incendios en zonas rurales demostró la eficacia del sistema de alerta temprana en el ámbito rural. Según un oficial del DGB, el incendio fue controlado a las 21:30 horas, logrando evitar que se extendiera a otras áreas agrícolas cercanas. Los efectivos trabajaron en un entorno de dificultad elevada, debido a la necesidad de acceder a una zona de difícil acceso, lo que incrementó la complejidad del despliegue. Este incidente refleja la importancia de la prevención y la coordinación en la gestión de emergencias en zonas rurales.
Los responsables de la zona rural destacaron la importancia de la prevención, especialmente en áreas con alta densidad vegetal. Los bomberos explicaron que el incendio se originó probablemente por una descarga eléctrica o un accidente en la zona de cultivo, lo que fue detectado y reportado por un habitante del campo. Según el