La Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA) ha realizado una actualización significativa del piso para actuar como agentes de recaudación del Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IB). Este ajuste, que se aplica desde enero de 2026, eleva el umbral anual de ingresos brutos a 7.800 millones de pesos, un incremento del 179 por ciento respecto al último valor de 2.800 millones de pesos.
Esta medida, publicada en el Boletín Oficial, busca optimizar el sistema tributario en un contexto económico difícil. Según datos de la ARBA, el ajuste permitirá que más de 6.800 empresas, que antes estaban dentro del régimen, sean liberadas de la obligación de actuar como agentes de recaudación. Esto reduce significativamente los costos administrativos y los trámites asociados a la obligación de retención en ventas.
El director ejecutivo de la ARBA, Cristian Girard, explicó que la decisión no se debe a un aumento de la inflación, sino a una política deliberada que evita que el incremento del costo de vida sea utilizado como criterio para ampliar el número de empresas que deben actuar como agentes. Según él, si se hubieran aplicado solo los índices de inflación, el número de empresas que deberían ser incluidas en el régimen aumentaría considerablemente, incluso sin que sus ingresos hayan crecido en realidad.
El nuevo piso, que alcanza 7.800 millones de pesos anuales, refleja una estrategia para minimizar el impacto en pequeñas y medianas empresas. Desde la ARBA, se destacó que el ajuste ayuda a garantizar que el sistema tributario no se diluya con factores externos como la inflación, lo que podría generar un exceso de empresas en el régimen.
El proceso incluye modificaciones a la normativa vigente, como la sustitución del artículo 320 de la Disposición Normativa Serie «B» N° 1/2004, que establece los límites para la obligación de retención. Entre las principales alteraciones se destacan las actividades vinculadas a la cadena cárnica, que ahora no requieren un monto mínimo para ser obligadas a actuar como agentes de recaudación.
Los empresarios y contadores destacan el beneficio de la medida para reducir la carga administrativa. Según un estudio realizado por la ARBA, el impacto del ajuste permitirá a más de 6.800 empresas evitar trámites y costos adicionales en el proceso de retención de ingresos brutos.
El nuevo piso de 7.800 millones de pesos representa una estrategia para equilibrar el sistema tributario con la realidad económica actual. Este ajuste no solo beneficia a las empresas que antes estaban dentro del régimen, sino que también garantiza que el proceso se ajuste a los niveles reales de ingresos de las empresas, evitando que la inflación se utilice como factor para ampliar el número de agentes de recaudación.