En los últimos años, la Iglesia de los Santos de la Promesa (LDS) ha demostrado una notable adaptación a los contextos locales, especialmente en Canadá, donde el crecimiento y las diferencias teológicas han generado un equilibrio único entre tradición y modernidad. Este fenómeno refleja una estrategia global de expansión que, aunque parece simple, implica profundas implicaciones para la relación entre la institución religiosa y las culturas nacionales.
El 18 de enero de 2026, se dio un evento significativo: el presidente de la región canadiense de la Iglesia, el obispo Vern P. Stanfill, destacó en una entrevista con Canadian Affairs que la creación de una nueva «Zona Canadá» para la Iglesia de los Santos de la Promesa (LDS) representa una oportunidad para contribuir al desarrollo local. «Podemos aportar algo a Canadá. Esta zona nos permitirá ser buenos ciudadanos si es necesario»