La tensión entre el gobierno de Javier Milei y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) escaló a un nuevo nivel, con el fútbol como inesperado campo de batalla. El presidente Milei exhibió una camiseta de Estudiantes de La Plata en el sillón de Rivadavia, en medio de la polémica por el pasillo que el club platense se negó a realizar a Rosario Central.
Un gesto con mensaje
La exhibición de la camiseta se produjo durante una reunión con el canciller israelí, Gideon Sa’ar. Este gesto fue interpretado como un claro mensaje de apoyo a Estudiantes y una crítica a la gestión de Claudio “Chiqui” Tapia al frente de la AFA. Días antes, Milei había compartido en redes sociales otra imagen con una camiseta del mismo club.
Sturzenegger se suma a la polémica
El ministro Federico Sturzenegger también avivó la polémica al compartir un gráfico que, según él, demostraba irregularidades en los arbitrajes desde la llegada de Tapia a la AFA, favoreciendo a Barracas Central. Milei respaldó públicamente esta publicación, profundizando el enfrentamiento institucional.
El pasillo de la discordia
La controversia se originó cuando Estudiantes decidió darle la espalda a Rosario Central durante el tradicional pasillo de honor, en protesta por el título anual otorgado por la AFA. Este gesto desató la furia de Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, quien amenazó al club en redes sociales.
¿Sanciones en puerta?
La AFA busca sancionar a los jugadores de Estudiantes involucrados en el polémico pasillo. El Tribunal de Disciplina de la AFA anunciaría este jueves el fallo. Se barajan sanciones económicas y deportivas, que podrían afectar la participación del equipo en las semifinales contra Central Córdoba.
Estudiantes ha presentado su descargo y se encuentra asesorado por abogados especialistas en derecho deportivo y cibernético. La incertidumbre reina en torno al desenlace de este conflicto, que ha trascendido lo deportivo y se ha convertido en un enfrentamiento político.
¿Un conflicto con trasfondo?
Más allá de la disputa puntual por el pasillo, la tensión entre Milei y Tapia podría reflejar una visión diferente sobre la gestión del fútbol argentino. El gobierno libertario ha expresado su intención de reformar varios aspectos del deporte, y la AFA podría ser uno de los objetivos.